La moda africana: del Kente al Batik

Por: Maily González

Este artículo aborda el auge de la moda africana en nuestro contexto, la historia y orígenes de algunas de sus telas, así como su impacto en la configuración de la identidad individual y colectiva de las personas que habitan el continente africano y su diáspora en el mundo, incluido Colombia.  

Lo anterior, con el objetivo de incentivar decisiones de compra consciente y responsable, dado que el uso de prendas en telas africanas va más allá de una tendencia. Estas tienen una historia y significado que es importante conocer para apreciar su valor cultural y artístico, como también promover la sostenibilidad y la ética en la industria de la moda.

Una de las telas africanas más tradicionales es el Kente que producen en Ghana de forma artesanal con tiras de seda o algodón, los tejedores de los pueblos Ewe y Ashanti. El nombre Kente proviene del idioma Akan y significa canasta. 

También es importante mencionar que el Kente simboliza glamour y estatus. Además, se asocia tradicionalmente con la realeza, dado que por su alto costo, era casi de uso exclusivo de la aristocracia africana. Aunque en la actualidad, personas de otros grupos sociales con poder adquisitivo pueden lucirlo. 

A propósito, en medio de esa lucha de clases que revela la moda, se creó un diseño en Kente llamado “wonya wo ha a, wonye dehyee” que traduce “puedes ser rico, pero no eres de ascendencia real”. Razón tiene Simmel (fuente) cuando afirma que la moda es una forma de imitación y, por lo tanto, de igualación social, une a los de una clase social y los separa de los demás. La moda no existe en sociedades sin clase. 

El simbolismo del color también juega un papel fundamental en los diseños de tela Kente. El negro representa la fuerza, la espiritualidad y la conexión con los ancestros. El rojo simboliza la sangre heroica de los antepasados y la vitalidad. El amarillo, asociado al oro, evoca la riqueza, la realeza y la prosperidad. El verde, por su parte, representa la fertilidad, la renovación y la abundancia de la tierra.

Sin embargo, pese a lo tradicional y simbólico del Kente, su protagonismo hoy es menor. Actualmente, en África occidental gozan de mayor popularidad las telas batik. Esta es una técnica artesanal de teñido que utiliza la cera para generar patrones de diseño sobre la tela. Sin embargo, esta técnica es imitada y falsificada por el batik impreso a máquina, lo que hace que este último sea más asequible para la población. En el mercado existe una amplia oferta de telas batik falsificadas que se producen en China, Pakistán e India.

Es importante mencionar que el batik en su forma artesanal y original es de origen indonesio y llegó a África gracias a los soldados africanos al servicio de los colonos holandeses, quienes regresaron de Indonesia llevando consigo las primeras muestras de esta tela. No obstante, quienes desarrollaron el comercio a gran escala de estas telas en África occidental fueron los holandeses; posteriormente, otros textileros europeos diseñaron sus propios estampados para este mercado, adaptando los modelos a cada región. 

Hoy en África existen productores locales de las telas batik, sin embargo, las grandes empresas fabricantes no son originarias de este continente, por ejemplo: Ghana Textiles Printing Company (GTP) es propiedad de la holandesa Vlisco y  Akosombo Textiles Limited (ATL) es de origen chino. – AQUÍ CONTINÚA DESDE EL IMPRESO – 

En la actualidad las telas batik gozan de una gran relevancia, inclusive por fuera de África. Existen grandes grupos empresariales como el mencionado  Vlisco que desde 1846 produce, diseña y distribuye telas basadas en la técnica batik, para el mercado de África occidental y central, y para personas de este origen alrededor del mundo.

Además, habría que mencionar que las telas batik han sido elegidas por grandes casas de moda como Stella Jean, Valentino, y Givenchy, que ven en estas un atractivo estético. También son usadas por artistas como Beyonce, Rihanna, Tracee Ellis Ross y Keke Palmer, que buscan identificarse con la estética africana. 

En Colombia, recientemente se ha generado un auge en el ámbito de la moda con telas africanas. Esto gracias al talento de diseñadores y diseñadoras que reinterpretan con frescura y originalidad las tradiciones textiles de ese continente. Entre estos se encuentran: 

  • Esteban Sinisterra Paz: oriundo de Santa Bárbara de Iscuandé, Nariño. Él ha vestido en distintas ocasiones a la vicepresidenta Francia Márquez. Su trabajo se caracteriza por la fusión de elementos ancestrales con un estilo contemporáneo.
  • Lía Samantha: una de las diseñadoras afrocolombianas más reconocidas, con una propuesta diferencial que utiliza telas africanas para crear piezas únicas y llenas de identidad.
  • Nía Murillo: se ha destacado en importantes escenarios de la moda nacional e internacional. Sus diseños vanguardistas celebran la belleza y la diversidad de la cultura afro.

Es importante enfatizar que a pesar de su origen colonial, el batik fue adoptado por la cultura africana y resultó dotado de relevante simbolismo. Los diseños tienen patrones geométricos o abstractos, también imágenes figurativas con distintos significados relacionados con las creencias políticas, religiosas  y culturales.

Además de llamar la atención sobre la importancia de conocer la historia y orígenes de las prendas que se llevan puestas, dado que es fundamental para fortalecer el consumo responsable, la moda ética y el respeto por las distintas culturas, es necesario generar reflexión en torno a un fenómeno socioeconómico ampliamente conocido en la industria de la moda que pone al consumidor en una dicotomía: la exclusividad de lo artesanal y auténtico para unos pocos, frente a la industrialización y la masificación para las mayorías. 

ESTE ARTÍCULO PERTENECE A LA EDICIÓN N°10 DE NUESTRA REVISTA IMPRESA GRATUITA

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